¿Qué es eso del ayuno intermitente? Te lo explicamos sin líos

ayuno intermitente

Últimamente se escucha mucho eso del ayuno intermitente, ¿verdad? Parece que todo el mundo habla de ello: que si ayuda a perder peso, que si mejora la salud, que si tiene mil beneficios… Pero ¿qué es realmente? ¿Es para todo el mundo? ¿Y cómo se empieza?

ayuno intermitente
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Hoy queremos contártelo todo de forma sencilla, sin tecnicismos, para que tú mismo puedas decidir si te interesa o no probarlo.

¿Qué es el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente no es una dieta como tal. Es más bien una forma de organizar tus horarios de comida. Es decir, no se trata de qué comes, sino de cuándo comes.

Consiste en alternar períodos en los que comes con otros en los que no comes (ayunas). Así de simple.

Por ejemplo, uno de los métodos más conocidos es el 16/8, que significa que ayunas durante 16 horas y comes en una ventana de 8 horas. Si cenas a las 9 de la noche, tu próxima comida sería a la 1 del mediodía del día siguiente. Fácil, ¿no?

Hay otras formas también:

• 14/10: Ayunas 14 horas, comes en 10.

• 12/12: Ayunas 12 horas, comes en las otras 12 (ideal para empezar).

• Ayuno 24h 1 o 2 veces por semana: Más avanzado, no apto para todo el mundo.

¿Para quién es el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente puede ser útil para muchas personas, pero no es para todos.

¿Podría ayudarte? Quizá sí, si:

• Te cuesta controlar el picoteo constante.

• Quieres mejorar tu digestión.

• Buscas bajar de peso de forma natural.

• Tienes horarios caóticos y te viene bien comer menos veces pero mejor.

• Te sientes pesado/a después de cenar tarde.

¿Y cuándo no es recomendable? Mejor consultar antes si:

• Estás embarazada o en lactancia.

• Tienes problemas de azúcar en sangre o diabetes.

• Tienes antecedentes de trastornos alimentarios.

• Estás en un momento de mucho estrés o debilidad.

• Tienes alguna patología crónica.

¿Qué beneficios tiene? (¡Aquí viene lo interesante!)

Cuando se hace bien y con sentido común, el ayuno intermitente puede aportar varios beneficios:

• Ayuda a bajar de peso de forma natural. Al reducir las horas de ingesta, muchas veces se come menos sin esfuerzo.

• Mejora la digestión. El cuerpo tiene más tiempo para descansar y depurarse.

• Reduce la inflamación. Y esto se nota en el cuerpo, la piel, las digestiones, etc.

• Puede ayudar a regular la glucosa y mejorar la sensibilidad a la insulina.

• Mayor claridad mental y energía. Muchas personas dicen sentirse más ligeras y concentradas.

• Mejora el descanso. Sobre todo si evitas cenar muy tarde.

¿Qué hay que tener en cuenta antes de empezar?

No se trata de dejar de comer a lo loco, ni de aguantar con hambre todo el día. Aquí van algunos consejos importantes:

• La calidad de la comida importa. No vale ayunar 16 horas y luego comer bollos y comida ultra procesada.

• Escucha a tu cuerpo. Si te mareas, te falta energía o te sientes mal, ese método no es para ti.

• La hidratación es clave. Agua, infusiones o caldos durante el ayuno ayudan muchísimo.

• No es una competición. No hay que hacer ayunos cada vez más largos. Lo ideal es encontrar lo que te sienta bien a ti.

• No es obligatorio. Hay personas a las que les funciona genial, y otras que prefieren comer más veces al día. ¡Y todo está bien!

¿Cómo empezar con el ayuno intermitente (sin complicarte)?

Aquí te dejamos algunas formas sencillas de iniciarte:

1. Empieza poco a poco: Puedes probar primero con un 12/12 (por ejemplo, cena a las 8 y desayuno a las 8). Luego ir alargando si te apetece.

2. Cena un poco antes: Solo con esto, ya das más horas de descanso a tu cuerpo.

3. Escoge una ventana de comida que encaje con tu rutina. Hay quien prefiere desayunar y saltarse la cena, y hay quien prefiere no desayunar. ¡Adáptalo a ti!

4. Evita romper el ayuno con comidas pesadas. Mejor alimentos ligeros y nutritivos (frutas, proteínas, grasas saludables).

5. Sé flexible. No pasa nada si un día no haces ayuno. La clave está en la regularidad, no en la perfección.

Y recuerda…

El ayuno intermitente puede ser una herramienta fantástica para mejorar tu salud, pero no es una obligación, ni una moda mágica. Lo importante es que lo hagas con sentido común, y si tienes dudas, mejor consultar con un profesional.

Y si necesitas que valoremos tu caso, ya sabes que en Akela Fisioterapia y Salud estamos aquí para ayudarte, cuidarte y guiarte.

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